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#DESAFÍO30X – DÍA VEINTIUNO

¡Parceros! Bienvenidos a un día más de #DESAFÍO30X, hoy nuestro tema será uno de mis favoritos, la meditación, si me siguen en mis redes o me conocen en persona, saben que una de las cosas que más disfruto en la vida y que más me tranquilizan es meditar. Así que cuando en las guías de coaching en las que me baso para hacer este reto vi que el tema era la meditación me emocioné bastante ¡obvio tenía que incluirlo en este reto!

Ayer en el día veinte cerramos el ciclo de las relaciones, aprendimos la importancia de rodearnos bien, de contactarnos frecuentemente con esas personas valiosas para nuestras vidas, de tener mentores y siempre buscar una energía positiva en las relaciones. Mis parceros, aportar y que nos aporten, esa es la clave.

Haz click aquí si no has iniciado el reto

Ahora sí ¡Vamos entonces con la meditación!

Muchas personas ven la meditación como una forma de escape del mundo, yo la veo más como una conexión conmigo, meditando me conozco más, analizo y en algunos casos, despejo mi mente de ese día a día que a veces consume y encapsula.

Por medio de la meditación relajamos nuestro ser, meditar permite sentirnos livianos, aleja la gravedad de los problemas y hace que nuevas ideas fluyan mucho más fácil que cuando estamos con nuestra mente llena de cosas.

Si investigamos un poco más sobre este tema nos damos cuenta que muchas personas exitosas recomiendan meditar, incluso, hay estudios que demuestran los grandes beneficios que esto trae para el cuerpo y la mente. Cuando meditamos constantemente sin duda experimentamos cambios que nos conectan mucho más con nuestra vida, la meditación influye en nuestros pensamientos, emociones, inclinaciones, perspectivas y por supuesto, en nuestra energía.

Al meditar nos sentimos más activos, elevamos nuestro amor propio y nos reconectamos con ese propósito y esos sueños que nos encantaría alcanzar.

Y la verdad, me puedo quedar hablando de esto muchísimo tiempo y no se me acabarían las palabras para describir esta práctica que tanto amo y respeto. Lo podría definir como un hermoso viaje de autoconexión y descubrimiento, es algo exclusivamente propio. Mis parceros, hoy haremos ese viaje 😊

Entonces…¡Manos al cuaderno!

Abre tu lugar de apuntes y escribe “Día veintiuno #DESAFÍO30X” junto a “mi día de meditación”.

Esta actividad te tomará aproximadamente unos 30 minutos, pero será un tiempo de plenitud total y desconexión con el mundo exterior, así que escribe en tu cuaderno la hora en la que lo realizarás, primero asegurándote que sea una hora en donde no tengas ninguna clase de interrupción.

También, al ser un espacio de conexión tan privado, es necesario que estés en un lugar en donde te sientas libre de que te observen (para no generarte presión) y también en el que puedas relajarte y cerrar los ojos. Te recomiendo que sea en tu habitación, en algún tipo de altar que tengas o en un lugar donde puedas estar solo y nada te distraiga. Escribe en tu cuaderno ese lugar donde meditarás justo al lado de la hora. Decláralo y anhela que llegue ese momento.

Voy a describir a continuación el paso a paso de la meditación, léelo las veces que sean necesarias para que lo analices, lo entiendas y lo apliques. Esto debido a que tu momento de meditación lo harás con los ojos cerrados y es importante que no te distraigas leyendo cada uno de los pasos, sino que cuando cierres los ojos ya sepas qué hay que hacer 😊

Aun así, si te cuesta un poco meditar y sientes temor de hacerlo durante ese tiempo sin ninguna guía, puedes entonces estar leyendo o grabar un audio en donde tú te digas el paso a paso y lo vayas reproduciendo a medida que avanzas con los ejercicios. Busca tu comodidad, pero evita 100% las distracciones con el mundo exterior.

Desconéctate para tu meditación

Olvídate del celular, apágalo, ponlo en modo avión o quítale el sonido a cualquier tipo de mensaje, notificación o llamada. Este es un espacio contigo y el celular es la principal herramienta para alejarte de él.

Apaga el televisor, la radio, la música que te hace bailar o cantar, y decide dedicar este momento a tu ser, es un tiempo para ti, regálatelo y valóralo.

Ve a tu lugar de meditación

Recuerda asegurarte de que sea un lugar privado, libre de cualquier perturbación externa o de alguna opción de desconcentración.

Que sea un lugar en el que te sientas seguro para meditar, en paz y con comodidad.

Busca una posición cómoda

Existen muchísimas opciones en internet sobre las posiciones para meditar, como la posición de loto, en zen, sobre algún cojín, con las manos hacia arriba, juntas, etc, etceeeteraa…

No digo que estén mal, de hecho cada posición tiene una intención y un objetivo, pero la realidad es que para meditar no necesitas estar en una posición en específico, esto puede causar un efecto contrario y complicarte un poco el proceso de relajar tu cuerpo.

Para este caso simplemente encuentra una posición cómoda, la que tú desees, si quieres acostarte, hazlo, aunque si es de tus primeras veces meditando te recomiendo que no lo hagas ya que es muy probable que te quedes dormido, y aunque es bueno y relajante, no es el objetivo principal de esta primera meditación.

También, por temas de energías, a veces un poco más complejos de explicar, estar en una posición derecha permite que vibremos mejor y la meditación fluya de una mejor manera, así que si puedes estar en una posición que te mantenga derecho y a la vez puedas estar cómodo estará perfecto.

Despeja tu mente

El primer paso para despejar nuestra mente es la respiración, así que cierra tus ojos y empieza a respirar poco a poco profundo y lento, inhala y exhala despacio, con tranquilidad y sin afán.

Con cada exhalación busca liberar la tensión del cuerpo, si se te hace más fácil, intenta ir de pies a cabeza, de una forma en que seas consciente de cada parte de tu cuerpo y de cada tensión que puedes tener en ese momento, como los dedos doblados, las manos haciendo fuerza, el cuello tensionado, etc.

Intenta sentirte cada vez más pesado, deja que tu cuerpo responda automático con los movimientos que generan tu respiración, concéntrate en esa respiración, y empieza a dejar ir los pensamientos de día.

Suelta ese pensamiento de las cosas pendientes o lo que debes hacer después, deja de pensar en lo que no hiciste, deja que se vayan esas conversaciones sin terminar, esas personas que llegan a tu mente constantemente, deja que cada uno de esos pensamientos se vayan, poco a poco, uno a uno, hasta que logres despejar tu mente.

Si en algún momento te cuesta despejar estos pensamientos, concéntrate en tu respiración y vuelve lentamente a conectarte.

Deja ir los problemas, la parte económica, las relaciones, tu estado de ánimo… Deja que todos esos pensamientos se vayan poco a poco con cada exhalación mientras tu cuerpo se va sintiendo pesado y desconectado.

Observa tus pensamientos al meditar

Y si, ya sé que puede sonar extraño “observar tus pensamientos” pero simplemente se trata de no analizarlos, no presionarlos ni cambiarlos de parecer, empieza a ser el espectador de esos pensamientos que vienen a ti después de despejar tu mente de toda la actualidad y tensiones del presente.

¿Qué ves? ¿Qué recuerdas? ¿Qué llega a ti? Y ojo, si lo que estás viendo son problemas del presente significa que no has despejado del todo tu mente. Valora lo nuevo que llega poco a poco, y si no llega nada no te afanes para que algo llegue, eso sin duda lo que hará será desconectarte del propósito de la meditación.

Pasa muy frecuente que despejamos un poco nuestra mente pero al ser las primeras veces que meditamos no llega nada nuevo a nosotros, simplemente nos relajamos un poco, y bien, con relajarte logras gran parte del objetivo de la meditación. Al hacerlo más frecuente iremos dominando el proceso y encontraremos esas respuestas y pensamientos que normalmente en nuestro día a día no llegan.

¡Y eso sí! Esos pensamientos que llegan siempre han estado en nosotros, en nuestro ser, solo que el ruido del exterior no permite escucharlos. Eso es lo lindo de meditar mis parceros, nos encontramos con nosotros, nos conectamos, conocemos y descubrimos.

Permítete estar en un estado de tranquilidad completa, y si te cuesta despejar completamente tu mente, empieza a imaginar un lugar tranquilo para ti, como un bosque, una playa, ver un atardecer, una casa que te traiga lindos recuerdos, lo que sea… Visualiza ese lugar, siéntete allí y deja que te rodees de solo buena energía, felicidad y positivismo.

Piérdete un rato allí, desconéctate y deja que esos nuevos pensamientos fluyan.

Regresa de tu meditación lentamente

Poco a poco, después de que te sientas con tranquilidad, con tus pensamientos en armonía, ve regresando a tu estado físico, sin abrir los ojos ve poco a poco siendo consciente del lugar en el que estás, de lo que tu cuerpo siente, empieza a moverte lentamente y ve abriendo los ojos sin perder esa paz que acabas de experimentar.

Intenta que esa tranquilidad continúe en tu cuerpo, si te llegó alguna buena idea ve de inmediato a escribirla en tu lugar de apuntes, desahógate con lo que sentiste, disfruta ese instante de conexión contigo, eleva tu amor propio y conéctate con eso sueños que escribiste al inicio del desafío y que tanto anhelas alcanzar.

Medita cada que puedas

Mis parceros, la meditación es una linda forma de conectarnos, despejarnos y recargarnos de energía positiva, el objetivo de este día veintiuno de #DESAFÍO30X no es simplemente meditar hoy, sino aplicar estos pequeños espacios de desconexión cada que podamos.

De esta manera cada vez seremos más expertos en el tema. También, puedes buscar en internet “meditaciones guiadas para principantes” en donde hay por montones y te pueden ayudar muchísimo a ir conectándote y adaptándote.

Busca convertir este efecto de la meditación en un estilo de vida, esto te genera armonía, buena vibra y mucha pero mucha conexión contigo mismo, lo cual es muy importante al momento de conectarnos con el mundo, como ya sabemos desde que iniciamos este desafío, la conexión primero es con nosotros y luego con los demás.

Así como nuestro ejemplo del viaje en carro, no podemos llegar a nuestro lugar de destino si no tenemos nuestro vehículo lo suficientemente preparado, con el motor funcionando y la suficiente gasolina para arrancar.

Las meditaciones y las acciones son esa gasolina que necesitamos para llegar a nuestros sueños mis parceros, vayan por ella.

Escribe tu experiencia durante la meditación

¿Cómo estuvo la tarea de hoy? ¿Qué aprendiste? ¿Qué opinas de la meditación ahora que la experimentaste?

Añade esta experiencia de meditación a tu rutina de empoderamiento, de seguro te va a ayudar muchísimo para alcanzar esas metas 😊

Mis parceros, como siempre me despido muy feliz por poder compartir estos ejercicios de tanto valor con todos ustedes, como ya saben, impulsar soñadores se ha convertido en una pasión para mí y siempre quiero que alcancen esos objetivos que tanto anhelan, que como ya saben, todo se basa en acciones.

Recuerden compartir este reto en sus redes con el hashtag del desafío y etiquetarme para repostearlos!

¡Un saludo!

Daniel Tirado / #NomadaDigital

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